En mi última visita a mi ciudad natal, un amigo me comentó una nueva iniciativa editorial que ha comenzado a desarrollarse en las comarcas de Guadix y Baza de la provincia de Granada.
La peor es una revista aperiódica, de distribución gratuita, con contenidos humorísticos en forma de viñetas, cómic y algún texto con cierto toque local.
Siempre me pareció muy acertado este tipo de línea editorial para una publicación local, que a la vez enlaza con tradiciones muy arraigadas como las carocas.
Todo esto me recuerda la etapa en la que editaba mi anterior fanzine, El Virus Púrpura. No son los mismo, ni tiene la misma ejecución, ni finalidad, pero de alguna forma me vino a la cabeza.
Lo más interesante de esta iniciativa es lo fresca y lo diferente que resulta comparado con la competencia de revistas locales gratuitas (y de pago) que existen en esas comarcas.
Blog
Día raro
Si no lo hubiera hecho ya, ahora pondría en este blog esas tremendas frases encontradas en una canción de Standstill (tampoco es fortuito que fuera allí).
Nada describiría mejor lo que siento después de un día tan difícil como hoy.
Ruta de la plata
Atravesar media Sevilla hasta lograr encontrar el camino recto. Ruta de la Plata en sus recorridos andaluz y extremeño. Pueblos con parada y comida casera. Carretera solitaria y muchos kilómetros. ¿No hay nadie más en el mundo? Al fin Mérida, impone ver sus recuerdos en propia persona, después de verlos tantas veces a través de otros ojos. Muchos romanos sin cabeza y muchas cabezas romanas sin cuerpo, como en un juego macabro de halloween. Emerita Augusta y sus impresionantes teatro y anfiteatro, tan emocionantes como simplemente pisar una calzada romana. Licor de bellota, camas imposibles. Avanzamos en el espacio y el tiempo y llegamos a Cáceres en plena Edad Media. Recorrer sus calles y olvidarte de casi todo. Degustar sus ibéricos, corderos y algún otro plato que prefiero olvidar por su indigesta venganza. Aguas y caldos reparadores. Cuerpos maltrechos. De nuevo carretera, nuevas paradas y alguna equivocación. Una vez más el sol va cayendo pero esta vez ya estamos de regreso al presente.
Mon Magán Universe
Vigilando bien de cerca mi universo.
Cazado en una foto de Antonio Asesino.
¿Cómo distribuir fanzines en la red?
Has realizado tu fanzine, después lo has impreso y enviado por correo postal, pero pensando se te ocurre que no estaría mal distribuirlo también por internet y llegar a una gente que de otra forma te resultaría, como poco, más complicado.
¿Cómo puedo hacer para distribuir mi fanzine en internet? es una pregunta que periódicamente me llega al buzón, por eso he decidido preparar este pequeño tutorial, que espero no sea muy complicado de seguir.
Paso 1: Digitalizando.
Lo primero que tenemos que hacer es conseguir una copia digital de nuestro fanzine. El proceso variará según sea la fuente desde la que lo generamos.
Si el fanzine lo realizamos directamente en papel y de ahí lo fotocopiamos, tenemos que escanearlo. Para ello necesitaremos un escaner y un software apropiado (la mayoría de los escaner traen algún programa para realizar las digitalizaciones). Una vez realizado este paso tendremos las páginas en archivos de imagen. Ahora necesitaremos un programa que nos convierta todos esos archivos en un sólo archivo. Las principales posibilidades son convertirlo a PDF, CBR o CBZ. El PDF es un formato más universal y casi en cualquier ordenador existe un programa que los pueda leer. Los CBR y CBZ son formatos menos utilizado y generalmente requiere que el lector busque algún programa para leerlos (ya que es menos frecuente tener alguno), pero tampoco es una mala opción, de hecho se utiliza bastante para distribuir digitalizaciones de cómic en redes P2P. Tienes un interesante tutorial de que son, como verlos y como generarlos en, curiosamente, un PDF.
Para generar un PDF puedes utilizar el profesional Acrobat, otros gratuitos (Win) o Combine PDFs (Mac) entre otros muchos.
Si el fanzine lo maquetamos mediante un ordenador necesitaremos exportar la publicación a formato PDF. La mayoría de los programas para maquetar (InDesign, QuarkXPress, Scribus, Corel, Publisher, Word…) incorporan la opción de generar un PDF. Busca información en la red poniendo el programa que utilizas más «exportar pdf» y encontraras la explicación de como hacerlo, sino necesitaras un programa que te funcione como una impresora virtual (una impresora que te aparecerá en tu lista de impresoras y que todo lo que le mandes imprimir será generado en PDF).
Paso 2: Distribuyendo.
Una vez que tienes el archivo, ya sólo queda que lo subas a internet para que la gente lo descargue. Suponemos que tendrás un blog, o un perfil en alguna red social desde donde canalizarás las visitas, mostrarás información del fanzine y ofrecerás los diferentes archivos para descargar. Si no tienes un blog y no sabes como hacerlo, puedes leer el número de Pez que dedicamos a los blogs.
Este segundo paso se puede realizar de tres formas diferentes: mediante descarga web, directa o por una red específica como Issuu.
Algunos alojamientos de blog permiten subir archivos, pero generalmente suelen estar restringidos a unos pocos formatos de imagen, así necesitaras darte de alta en un servicio de hosting web gratuito al que subir los PDFs, generalmente mediante un formulario web, aunque en algunos nos permitirá hacerlo mediante FTP (si no tenemos muchos archivos, tampoco lo necesitaremos). Tienes que tener en cuenta que estos servicios están pensados para poner una web en ellos y no sólo archivos, con lo que corres el riesgo de que, en algunos de ellos, si detectan que no tienes ningún archivo HTML o PHP y sólo hay PDFs te borren la cuenta. Puedes buscar un alojamiento web gratuito haciendo una búsqueda en la red con las palabras clave «hosting gratis».
La opción más sencilla es abrirse una cuenta gratuita en un servicio para compartir mediante descarga directa. Una de las mejores opciones es MediaFire. Al subir vía formulario web los archivos se genera una dirección que es la que utilizaran tus lectores para hacer la descarga.
Como última opción tenemos la que visualmente queda más interesante: Issuu que es una red social donde compartir publicaciones. De alta gratuita, al subir el archivo (sólo PDF) puedes generar un código que pegandolo en tu blog hará que tus lectores puedan ir pasando las páginas y leyendo tu fanzine de una forma muy amigable, como si fueran revistas virtuales. También puedes habilitar la descarga de la publicación en su formato original, el PDF desde la red de Issuu, además de comentar, marcar favoritos, etc.
Mis móviles
Con la peregrina excusa que Martin Cooper, el inventor del móvil, recibió ayer el Premio Príncipe de Asturias, hago repaso mental de los móviles que he tenido y tras buscar incansablemente en cajas y recovecos los presento aquí:
1. Alcatel One Touch View: Un ladrillo de 160 gr. que era incapaz de acceder a la agenda desde el menú de enviar un mensaje, fue mi primer móvil. Era el año 99 y fue un regalazo. El descubrir los móviles y la libertad que te proporcionaban.
2. Maxon Elephant: Mi siguiente móvil pesaba 110 gr. y lo compré en 2001. Que tenga algunas teclas borradas es un buen ejemplo del abuso de SMS de la época. Recuerdo que lo apuré hasta que la batería no daba más de si, y se apagaba nada mas empezar a sonar por una llamada entrante.
3. Siemens C45: En 2002 llevaba sus 100 gr. cómodamente en el bolsillo. Aunque me constó acostumbrarse a sus teclado fue uno de los móviles que sin despertar pasiones, mejor sabor de boca me dejó de su uso día a día.
4. Motorola C385: Con mi primer contrato telefónico me «regalaron» este móvil, que pesaba 90 gr. Era 2004 y su pantalla a color me llamaba mucho la atención, después no podía comprender su falta de conexiones. Y es que me empezaba a interesar la interconectividad de los dispositivos.
5. Sony Ericsson K510i: Mi primer móvil en conseguir sincronizar con el ordenador en cuanto a contactos y tareas. 80 gr. en aquel 2005. Cumpliendo honor a su gran devilidad lo dejé de usar por problemas en el joystick.
6. Nokia N78: Lo más que nunca he pagado por un móvil fue por este, y es que al iPhone le veo muchos peros. Demasiadas expectativas y solo algunas cumplidas. Año 2008 y 100 gr. de peso. Sincroniza contactos, tareas, calendarios, fotos, audios y aunque parezca mentira su no teclado es cómodo de usar, aunque el joystick, aun hoy, me sigue castigando de vez en cuando con falsos positivos.



