número dos | julio 1996 | papel 6-8/28 AnteriorPortadaSiguiente

Edición en papel On the road
Festimad

3 y 4 de mayo 96, Parque natural El Soto, Móstoles (Madrid)

Se disparó la fiebre festivalera en nuestro país, debía suceder tarde o temprano y este verano de 1996 se ha dado el pistoletazo.
Primero fueron pioneros como el decano Espárrago Rock, que este año sumaba ocho convocatorias, y después muchos otros menores. Ya estaba puesta la primera piedra y los más festivaleros salían en viajes organizados al extranjero a los grades festivales. Pero el año pasado se realizó el bautismo de fuego del Benicàssim '95, el primer festival (gran) en nuestro país. Y fue un éxito y la gente se entusiasmó tanto que en cada pueblo se hizo un festival, y con sólo tres grupos en un escenario ya no era un concierto ahora era un nuevo festival.
Un año después se realizó un gran festival en Móstoles, el Festimad, que aunque no era su primera convocatoria, si la primera de su nueva etapa de gran evento.

En el bello parque natural del Soto en Móstoles el fin de semana del 3 y 4 de mayo del 96, se dieron cita 25.000 personas, provenientes de toda España y parte del extranjero.
El cartel interesante, comercial (léase independiente) y abierto (al rap). La organización se notaba que se había pateado los grandes europeos ya que todo estaba como debía estar.

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Los escenarios muy cerca el uno del otro y con las actuaciones simultaneadas (los dos grandes) para poder ver todos los grupos, y un escenario menor con bandas de Madrid, algunas muy interesantes como El Club de los Poetas Violentos que capearon parte de su bolo con sólo una vía e insuficientes vatios de potencia, aunque lograron llenar el anfiteatro del Madrid Rock con la gente en pie; Parkinson DC que decepcionaron en un irregular concierto bajo una solanera increíble y Pato UBC jóvenes con ideas y garra.

Alguien de la organización tuvo la brillante idea de crear una moneda especial para el recinto del festival, el Mad, que se cambiaba en unas casetas portátiles llamadas bancos y para lo cual se debían hacer unas colas de hasta veinticinco minutos; aunque en algunos chiringos aceptaban pesetas, en la mayoría era la única moneda legal. Las actividades se repartían en casi veintipico horas diarias y los grupos desde las dos de la tarde.

Actuaciones tremendas como la de Pleasure Fuckers, Los Enemigos geniales, como siempre en un directo compacto. Algo perdidos Los Flechazos que "llevaron" a su gente. Rancid animaron y The Posies fallaron. Tijuana No ¿Por qué cerraban el viernes? Con discurso político incluido. Psilicon Flesh arrolladores a las cuatro de la tarde. FFF y Sex Museum calentaron a la gente, que arrojaba toneladas de objetos, camisetas, personas hacia arriba, para que Terrorvision devastaran ante un público totalmente entregado a sus "grandes éxitos". Cocteau Twins así como fuera de lugar, puestos por la organización para que la gente se preparara para el grupo estrella, después de unos irregulares Jesus & Mary Chain que fallaron, aburrieron y emocionaron alternativamente a un público que ora les silbaba, ora les aplaudía. Rage Against the Machine increíbles, hicieron las delicias de todos los que estábamos allí, aunque la gente encontró su concierto corto, pero intenso, eso si con pausas mortales entre tema y tema.

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Después la revelación Cypress Hill que llegaron con escolta y cuando vieron el ambiente se pasearon durante los dos días por todo el recinto como por su casa. Prepararon un tema en español donde hacían campaña por su hierba favorita y que sonaron tan perfectos que convencieron y conectaron con la gente que se entregó por completo a su rap. Los Planetas actuaron para un público fiel adelante y escéptico atrás y Smashing Pumpkins hicieron vibrar a todo el festival que se apretujaba en el mayor de los escenarios. A la gente le pareció genial aunque algo corto. Corgan iba de estrella pero convenció.

Y este fue el Festimad. Ah! lo peor el frío polar por las noches que obligaba a la gente a apelotonarse junto a los camiones generadores eléctricos y tener que desalojar el camping antes de las 10 de la mañana del día siguiente.

El festivalero enmascarado Ficha autor

 


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