Fiesta de los maniquies

Desde pequeño los maniquies despertaron mi curiosidad, y la verdad es que no se muy bien porqué. Nunca he dejado de fijarme cuando paso delante de un escaparate, un balcón o en un centro comercial sobre los diferentes modelos que con el paso del tiempo van amoldandose a las modas y tendencias del momento. Desde, en los ochenta, maniquies cuya cabeza era un cristal, para que el comprador se pudiese ver y hacerse una equivocada idea de como le quedarí­a el modelito, hasta los estándar blancos sin cabeza de los últimos años, se puede detectar a que época corresponden algunos de ellos.
Entre los maniquies que más han llamado mi atención en los últimos meses me quedarí­a con dos. La primera es sencillamente la maniquí­ más sexy que he visto nunca y ya mereció aquí­ un oportuno comentario. La segunda corresponde a una tienda de Buenos Aires y despertó mi curiosidad como rareza, y es que nunca habí­a visto una maniquí­ con unos pechos tan grandes, al menos aquí­ en Europa es muy raro ver algo así­. Pero me faltan datos para saber si allí­ es más frecuente (alguna más vi, pero porcentualmente eran muy pocas).

Creativo editorial y fotógrafo. Coordinador en Muare Festival. Gestor cultural en Colectivo Ufca. Educador artístico en fanzines, autoedición, creatividad y fotografía.

Comentarios

  • 21 octubre 2009

    sucio

    la de la derecha, se nota que son operadas!