Si a esta altura de la película todavía queda alguna alma cándida que no sabe que coño es eso del copyleft, tenemos la solución definitiva. Un flash didáctico y clarificador donde los haya. El sujeto en cuestión comprenderá de una vez que significa eso de Creative Commons y toda esa movida que tienen montada los cibernautas, contraria a los abusos y tiranajes del copyright y sus secuaces.
En barrapunto nos cuentan un caso de violación de licencias Copyleft por grandes empresas de la comunicación, las mismas que blindan sus contenidos con Copyright se pasan por el arco del triunfo los derechos de otros.
En mi opinión violar una licencia Copyleft es moralmente más grave que una Copyright, ya que el autor renuncia a parte de sus derechos a favor de la libre distribución de su trabajo, frente a los que sólo les interesa el comercio de ideas.
Desde mi posición hay que denunciar y perseguir legalmente a quienes violen el Copyleft, sobre todo ahora que se están introduciendo el concepto en la sociedad, sino corremos el riesgo de que este invento no sirva para nada, y estemos haciendo el gilipollas.
Violar una licencia Copyleft es pasarse por el forro los ideales de quienes las emplean, porque las emplean exactamente por sus ideas, y eso es sagrado.
Todo el material, diseño y contenidos, de este weblog y de la web Guadix Me Mata, cambia de licencia de uso Creative Commons de Attribution-NonCommercial a Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 2.0 España.
El próximo viernes 1 de octubre se presenta la adaptación de las licencias de Creative Commons (CC) al castellano y a la jurisdicción española, en castellano y catalán.
El acto tendrá lugar en el Aula Magna de la Universitat de Barcelona (UB), Gran Via de les Corts Catalanes, 585, de Barcelona y contará con la asistencia de Oriol Ferran i Riera, Secretario General de Telecomunicaciones y Sociedad de la Información de la Generalitat de Catalunya; Christiane Asschenfeldt, Coordinadora de International Commons y Carlos Sánchez Almeida, abogado y colaborador de CC-España y CC-Catalunya. Cerrándose el acto con una mesa redonda moderada por Pepe Cervera, Periodista especializado en Internet y blogger y con la participación de Pau Alsina, codirector y editor de ArtNodes (UOC); Javier Candeira, periodista, fundador de Barrapunto; Joan Duran, Publicaciones UB; Jordi Prenafeta, poeta y responsable del ígora Literária dels Paísos Catalans y Cristóbal Urbano, Departamento de Biblioteconomía y Documentación UB.
Creative Commons ha creado una nueva licencia solidaria, de nombre The Developing Nations License.
La licencia de los países en desarrollo permite liberar una serie de derechos en países en desarrollo mientras que conserva su copyright completo en el mundo desarrollado. De esta manera se reduce la dificultad de poder acceder a “una cultura global” de dichos países mientras los autores ven aumentar la difusión de sus obras, ya sean literarias, musicales o audiovisuales.
Michael Moore y Tarantino se muestran favorables a que por las redes P2P, intercambio sin ánimo de lucro, se distribuyan sus películas. Aunque Tarantino ponía la premisa de que esto se realizara en los países donde la censura prohibe sus películas.
Definitivo artículo de Ignacio Escolar sacado de su blog (licencia copyleft) sobre el tema SGAE-Piratería:
Lo siento. Aunque soy socio de la SGAE, como todo músico que haya grabado un disco en España, no creo que ustedes, los consumidores, sean inconscientes ni que su lástima hacia los manteros que malviven vendiendo discos copiados sea falsa, como asegura la discográfica Vale Music en la contraportada de un disco titulado Contra la piratería.
El CD presenta a 14 grupos que, por culpa de la piratería, no han podido mostrar su talento al público, porque como es evidente, nadie puede arriesgar nada por algo que, sin ningún tipo de compasión, a tan sólo minutos de estar a la venta en un punto oficial, va a estar tirado por los suelos para lucrar a las mafias. Si estos grupos son demasiado arriesgados como para que merezca la pena invertir en ellos por culpa de la piratería, ¿quién ha financiado el disco?: la Fundación Autor, la SGAE. Por eso les pido disculpas. Porque mi dinero también ha pagado esos insultos.
Esta entidad de gestión aprobó en el año 2002 un ambicioso plan contra la piratería. Para hacer frente a esta práctica ilegal, acordó descontar un 0,51% extra de los ingresos de los músicos durante el 2002 y un 0,72% durante 2003 y 2004 para convencer con ese dinero a la opinión pública y a los políticos. Teniendo en cuenta los ingresos de la SGAE, el presupuesto de este lobby rondará en tres años los cinco millones de euros.
Lo siento, pero ni siquiera me pude oponer. Aunque ese canon antipiratería lo pagamos todos los autores por igual, sólo unos pocos lo aprobaron. La democracia de la SGAE sólo permite votar a los que alcanzan un determinado nivel de ingresos y, además, reparte hasta cinco votos por persona dependiendo de cuánto dinero mueva cada autor. Más del 90% de los socios no alcanza el mínimo anual necesario para votar. Y entre los pocos que deciden, los votos no valen igual.
¿Les parece perverso? Lo más perverso es que está cuajando la sensación de que la música es gratis. Y la música gratis es imposible. Cuesta mucho hacerla, grabarla, editarla, empaquetarla, promocionarla, distribuirla y venderla…, asegura Vale Music en su disco. Tiene parte de razón. Su música no es gratis. Pero la Red está llena de creadores que se sienten pagados sólo con que alguien los escuche. La Música, con mayúsculas, es anterior a las discográficas y sobrevivirá cuando ellas ya no estén.
Además, que la música sea gratis para ustedes, los consumidores, no significa que los artistas no podamos ganar dinero con ella. La televisión también es gratis y eso no impide que sea un gran negocio. Los músicos tenemos los conciertos.
En la era digital, el coste de una copia tiende a cero. La distribución vale cero. El empaquetado no es necesario pues no hace falta ningún celofán para envolver los bits. La promoción cada vez es más barata y pronto se podrá sustituir por el boca a boca de Internet. Los costes de grabación se han reducido porque la creación musical ya es casi un arte tan democrático como la literatura: basta con un ordenador y talento.
¿Y el talento? El talento es escaso, dice la industria fonográfica. El artista es un ser tocado por la mano de Dios, de la musa, de la inspiración. Un ser único y sensible; uno entre millones. Sin embargo, desde que la tecnología permite a cualquiera acceder a la distribución y a los medios de producción, se ha vuelto obvio que el talento no sólo no es escaso: es muy abundante. Existen toneladas de talento compitiendo por la atención del público en forma de blogs, de software libre, de música libre, de literatura, de arte…
El talento era escaso porque la escasez es el modo más eficaz para garantizar los máximos beneficios para los intermediarios. Las discográficas mantenían artificialmente el precio del talento por las nubes controlando la producción, discriminando quién era artista y quién no. ¿Cuántos grandes creadores ha perdido la humanidad porque algún ejecutivo discográfico decidió que aquello no interesaría a nadie? Muchos más que esos 14 grupos que la Fundación Autor ha rescatado de las fauces de su propio monstruo.
Y por tanto, la cultura va muriendo Lo que está muriendo no es la música, es la industria fonográfica. Lo peor para las discográficas es que la piratería no es el problema, es el síntoma de un problema mayor: la tecnología.
Todo clarito.





