Redes


Interesante charla entre Javier Ruiz San Miguel y Sonia Blanco en el de esta última, Aspirante, en su entrega número 45, sobre el nuevo papel de los medios, el papel de la red en nuestra actual y la Ley Sinde, entre otras cosas.

Porque la descarga directa es el futuro de la industria cultural


Aunque para muchos pueda parecer igual, hay una notable diferencia entre el y los servidores de . Tanto como que van dirigidos a dos tipos diferentes de consumidores de cultura. Esta sutil diferencia, que ahora explicaré y diseccionaré, es el mejor ejemplo para explicar porqué la industria cultural necesita una urgente adaptación de su modelo de negocio.

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¿Qué son y cómo funcionan?
El P2P es un protocolo que permite el intercambio entre “dos iguales”, es decir un usuario comparte un contenido y un segundo coge una copia de ese archivo. Este tipo de intercambio, sin ánimo de lucro por ninguna de las partes que intervienen, habilita la posibilidad de copiar materiales de usuarios diversos, con diversas maneras de clasificar, organizar y digitalizar esa información con lo que el resultado algunas veces es bastante penoso: discos incompletos, sin títulos, sin cubiertas, con un bitraje bajo. Así mismo la búsqueda de material se va complicando inversamente proporcional a su popularidad. Horas de descarga para completar un material que a veces no es lo que buscas sino una porno, o una peli cortada o que se ve mal. Todas estas pequeñas miserias llevaron a la difusión de un nueva forma de bajar material cultural: la descarga directa.
La descarga directa consiste en utilizar el protocolo http para descargar a altas velocidades archivos que se encuentran en servidores de empresas, que bien de modo gratuito (generalmente con limitaciones, excepto en Mediafire) o mediante una suscripción (generalmente sin límites de descarga, velocidad ni simultaneidad) permiten la descarga del archivo. Los enlaces para las descargas se encuentran en foros, especializados o en el cualquier buscador añadiendo a la búsqueda el nombre del servicio de descarga. La suscripción a los servicios de descarga (los más populares son Rapidshare y Megaupload) se consigue pagando a esos servidores a través de Paypal o tarjeta de crédito.
El uso de estos servicios se ha disparado en los últimos años por su rapidez, calidad y por el gran catálogo de contenidos disponibles, que son subidos por otros particulares que luego colocan los enlaces en los foros o en los blogs. Generalmente estos subidores suelen utilizar nicks e intentan que el suyo sea sinónimo de calidad y obtener una recompensa que será en forma de agradecimiento y reconocimiento por parte de los bajadores. El beneficio económico lo obtiene el servicio de descarga y algunos de los foros donde se colocan los enlaces (gracias a la publicidad que aparece en las páginas). Generalmente los blog no incluyen publicidad propia y como están realizados en general por una única persona, estos no perciben ningún beneficio económico de esta actividad.
Existen programas como JDownloader para automatizar la descarga y el descomprimido de los paquetes que completan los archivos (generalmente en archivos grandes, estos se trocean en bloques de 100 mb como máximo).

El choque de dos concepciones del mundo
No hay que ser muy lumbreras para darse cuenta que estos servidores de descarga, y los foros y blogs, están cubriendo la demanda que los consumidores tienen y que la ceguera de la industria del entretenimiento se niegan a ver.
Los usuarios reclamamos un servicio de calidad, rápido y que permita la descarga de material sin límite. Una suscripción que posibilite descargar de diferentes catálogos de compañías. Claro que para que esto sea posible habría que poner de acuerdo a casi toda la industria del entretenimiento en un pacto mundial lo que hoy en día es más que imposible.
Los consumidores tampoco entienden por qué no pueden ver un estreno el mismo día que se realiza o que vayan a una tienda y le digan que tal libro o tal película están agotadas o descatalogadas. La industria no esta en condiciones para perder estos clientes, ni los que no entienden por qué tienen que esperar a las 22:30 para ver una serie si cuando pueden verla es a otra hora. O por qué si se entretienen, trabajan y se relacionan a través de sus ordenadores, tengan que salir a comprar un DVD a una tienda para luego ir a verlo a sus PC o su central media.
Son dos concepciones tan dispares, tan alejadas una de los intereses de la otra que chocan frontalmente.

Otro dilema viene por el concepto de que en nadie quiere pagar, pero la demostración de que no es cierto es tan clara como el boom de estos servicios. ¿Hay opciones para quien quiere pagar? Me refiero a opciones reales que no suenen a timo. Descargar de itunes un álbum cuesta un euro por tema, si el disco tiene 12 canciones el CD te sale por 12 euros que es prácticamente lo que te vale en una tienda con su portada, libreto, etc…
La gente puede pagar por algo que consideren útil y que tenga un precio justo. Estoy un poco cansado de ver libros digitales a 6 ó 7 euros frente a los 12 ó 15 de la versión en papel ¿Qué cuesta la distribución, los porcentajes de venta a las tiendas, la impresión…? ¿Sólo hay una diferencia de 6 euros entre hacer todo eso y colgar un archivo en tu propia tienda ?
Una suscripción a los servicios de descargas cuesta menos de 60 euros al año. ¿Qué precio podría ofrecer ese consorcio? ¿Serían esos archivos realmente abiertos o incorporarían DRMs que al final solo acaban molestando a los que pagan (ya que quien no paga lo baja sin él)?
Ya va siendo hora que en vez de buscar soluciones legislativas, como la disposición Sinde, se busquen soluciones reales al problema de desactualización de un modelo de negocio caduco.

Patada en el router


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El Consejo de Ministros acaba de aprobar el proyecto de la Ley de Economía Sostenible, que ahora se mandará al parlamento. En ella se incluye una disposición final que permite que un organismo gubernamental decida que web debe cerrar de forma urgente un juez (que sólo ordena el cierre, pero no entra en valorar si hay delito contra la propiedad intelectual o no).

Más información en noalcierredewebs.com

Internet Explorer 6 is dead


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En el estudio de diseño Aten Codesign Group celebran el próximo 4 de marzo el funeral de Explorer 6. Para ello han creado la web ie6funeral.com. La idea es ironizar el bloqueo que está sufriendo en servicios webs como algunos de Google, y el abandono del soporte del fabricante para esta versión, razones que parecen no motivar a sus usuarios a desterrarlo de una vez. (Vía Bitelia).
Si aún usas este navegador obsoleto, inseguro, lento y que trae de cabeza a todo diseñador web, deberías hacerte el favor de cambiar a alguna de las opciones posibles.
Y recuerda cada vez que navegas con Explorer 6, Dios mata a un gatito.

La Ley Sinde para torpes (y periodistas que se la tragan “doblá”)


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Fuente: http://twitpic.com/x9hds

¿Qué son las licencias Creative Commons y para qué las puedes utilizar?


creative commons

En el mismo momento de crear cualquier obra, ésta obtiene automáticamente un , lo que significa que todos los derechos de esa obra están reservados. Tu decides que haces con esa obra, como la distribuyes y quien puede hacerlo, etc… y cualquiera que quiera algo debe contactarte y llegar a un acuerdo para que lo autorices.
En la red desde hace años se mantiene un interesante debate sobre el tema de la distribución de materiales culturales y los límites del derecho a cita, bastante acotado por la actual legislación. Así muchos internautas entienden que la cultura puedes compartirla si quieres, por eso se usan licencias copyleft, que significa algunos derechos reservados, que está auspiciadas por la fundación Creative Commons, una organización no gubernamental que ha desarrollado unas licencias con base legal para que en un momento dado puedas reclamar ante un juez con algo que te sirva de ayuda legal.
A través de estas licencias tu decides que parte de esos derechos conservas y que otros liberas. Siempre conservas la autoría de la obra pero puedes ceder los derechos para que terceros puedan elaborar otras obras a partir de la tuya (obras derivadas) o puedan distribuir tu obra en su , en su corto, en su libro, que sea obligatorio citarte como autor (atribución)… y así beneficiarte de la difusión que te den para hacerte conocido, difundir tu obra y poder llegar a más gente (o que te llamen para conciertos, conferencias, proyecciones…)
Tú decides si se puede obtener un beneficio económico de ello o no (comercial o uso no comercial) y si el resultado de una obra derivada puede tener copyright o debe liberarse de igual forma de la que tú la liberaste (compartir igual).
Si liberas una obra bajo copyleft debes entender que estás autorizando a que cualquiera la reproduzca donde quiera citandote como autor y cumpliendo el resto de condiciones (que gane dinero o no con ella, que haga variaciones…). La autorización ya está dada, con lo que no es obligatorio que te contacten para notificartelo, aunque sea de buen gusto hacerlo.
Copyleft y copyright son conceptos diferentes y no se pueden utilizar juntos para una misma obra, como hace alguna gente. Así mismo si modificas la de una obra que era copyleft y la conviertes a copyright quien la utilizara con la primera no inculpe ninguna ley. Cita siempre las fechas en la que realizas cambios en las licencias. En cualquier momento puedes publicar y vender una obra publicada bajo una copyleft, así como cambiar alguna de las clausulas a alguien en particular, pero tienes que tener en cuenta que la gente que la utilizó antes (en el caso que republiques con copyright) no está obligado a retirar esos contenidos.
Existen así mismo otra organización de origen español y no americano como Creative Commons (aunque sus licencias están adaptadas a la legislación española) como Coloriuris, pero son mucho menos populares.
Tu obra es tuya, y tú puedes decidir que hacer con ella, al menos sobre el papel.
Más info en es.creativecommons.org/proyecto

La red es un arma cargada de futuro


El manifiesto en ojos de EnekoIntenso y apasionante el dí­a que hemos vivido hoy en la red, en torno a la desproporcionada propuesta realizada ayer por el gobierno que ha desencadenado el mayor movimiento de protesta conocido en la blogosfera española. El apartado en el anteproyecto de ley establecerí­a que un comité extrajudicial tendrí­a potestad para cerrar páginas web bajo la excusa de que incumplen leyes de protección intelectual, equiparando nuestro paí­s a China o Cuba en cuanto al cierre gubernamental de webs.
La presión ha sido tal, comandada principalmente a través de Twitter, que el gobierno, esta tarde ha tenido que recular y desacreditar a la ministra de cultura en este intento de controlar la red. La lucha ha sido intensa, y aunque algunos polí­ticos se han intentado subir al carro (sorprende el rol del PP, que ya propuso algo remotamente parecido con su primera propuesta del LSSI cuando estaba en el gobierno, además de haber votado hace un par de semanas a favor de la votación del parlamento europeo sobre el corte de la conexión a los usuarios que descarguen contenidos protegidos) el éxito es exclusivo del colectivo internauta en su globalidad, sin representantes (más allá del aséptico y ejemplar papel de los convocados a la reunión de esta mañna pasada en el ministerio), ni directores. El papel de los medios, al menos la inmensa mayorí­a, ha sido el de siempre, no enterarse, lo que ha llevado a relacionar esta lucha con la mal llamada piraterí­a (piratas son los de Somalia) y la persecución al (que no se ha planteado legislar el gobierno). Un autentico toque de atención a los mass media, que ven demostrado de una forma clara la perdida de parte de su poder a manos de sus propios lectores/ex-lectores.
Para mañna siguen convocadas concentraciones en la menos 15 ciudades, como medida de presión a la tí­mida respuesta del presidente de esta tarde. La red quiere verlo por escrito, ya nadie se fí­a del gobierno, sospechoso desde el comienzo por sus amistades peligrosas.

Revolución digital


Todo lo que pueda ser , lo será

Manuel Lima visualcomplexity.com
Visto en quintatinta.com

Unos por otros (y tu en la nube)


¿Por qué no creo en el streaming, en el Spotify, en el GDocs, en la nube o el cloud computing?
Pues sencillamente porque quiero poder disponer de MI información cuando YO quiera, y no mientras OTRO quiera, le interese o le resulte rentable que yo acceda a eso.
Si en vez de eliminar intermediarios colocamos otros diferentes, seguiremos teniendo intermediarios, aunque sean menos feroces.
¿Y si nos valemos sólo de los que sean indispensables ahora mismo?… ¿o no hemos aprendido nada?

Mixtapes virtuales


Me habí­a quedado por subir este artí­culo, sobre las mixtapes virtuales en . Es el último que publicaré en Arroba. El PDF ya lo tienes disponible aquí­.

¿Qué está pasando ahora en la red?


Otro mes más, llega el artí­culo para la . En esta ocasión comparo los servicios de Technorati con los de Blogsearch de Google. Aquí­ el archivo PDF.

Estilo web 2.0


La web 2.0 tiene un estilo visual muy definido. Esto es lo que analizo en mi artí­culo para la de este mes. El PDF esta disponible aquí­.