La liebre se levantaba cuando ayer, la nueva Ministra de Cultura Carmen Calvo afirmó que los CDs verían bajar su IVA del 16 % al 4 % y los libros del 4 % al 1%. Estas buenas noticias, acogidas con entusiasmo por todos, y anunciada como la panacea contra el top manta (un disco de 18 EUR pasaría a costar 16 EUR, ¡menudo rebaja!) hoy se ven frustradas por la negativa de Bruselas, que controla que IVAs bajan y cuales no, y como a Europa le interesa más la pela que la cultura, pues seguiremos pagando un impuesto de lujo por la música, y no potenciarón la lectura sino que ganaran dinero de ella cobrando por su venta y por su préstamo en bibliotecas. Y a esto se suman los que prohiben a los ayuntamientos dar internet gratis a los ciudadanos, y los que critican a los que critican el canon (cobrado a todos los CD Rom, sea cual sea su fin), y…





