
Sólo hace unos días que os comentaba la intervención artística que se ha llevado a cabo en Málaga en el río Guadalmedina justo a la altura del Museo de Arte Contemporáneo de Málaga. El post de hoy es para dar fe de la reintervención por parte de unos grafiteros de la citada obra. No tengo idea de como han llegado allí, pero hoy cuando lo he visto no he podido mas que soltar una carcajada.

¿Desastre natural o desastre artístico?
Más bien lo segundo (sobre todo porque esta al lado del CAC).
Nos da miedo lo desconocido, la incertidumbre y los monstruos que hay en nuestra cabeza (ya sabemos que el sueño de la razón produce monstruos, por eso me encanta este grabado). Luego, en la práctica nunca nada es tan terrible como en nuestras peores pesadillas. Es algo que vas aprendiendo a medida que vives. Eso es lo mejor. A medida que envejeces tienes mas claro lo verdaderamente importante de la vida y lo que es un rollo, y no tienes que prestar la menor atención. En eso, y en otras mucha cosas, quien más me ha enseñdo en la vida ha sido mi gato Guille, pero eso quizás os lo cuente otro día.
Una limpiadora de la Tate Britain tira una bolsa de basura sin saber que era una obra de arte expuesta. La obra del artista alemán Gustav Metzger tiene como nombre “Nueva creación de la primera presentación pública de un arte autodestructivo” y fue realizada en 1960.





