Si tengo que hacer veinte cosas en tres días estoy jodido… y debo estarlo… o todo lo menos estar cerca de estarlo. Lo único que sé, es que me gustaría poder estar en lo que me gustaría estar, y poco más. Pero lamentablemente tengo que hacer veinte cosas en tres días… estoy jodido.

Nunca se nos dio el privilegio de no hacer nada, y se nos inculcó la culpa si momentáneamente caíamos en la tentación. No hacer nada es en realidad hacer algo, y es algo que nos ganamos cada poco tiempo. Y tenemos que exigirlo y disfrutarlo. No producir es una necesidad y una de los mayores placeres y lujos, reservado sólo para las élites nobles y acaudalados en general. Es el arte máximo de dedicarte tiempo a ti mismo, o mejor… de no dedicárselo a nadie más, ni a nada.
Por más liado que ande siempre me sentiré mal por todo lo que no hago.
Por mucho que haga siempre veré más lo que no acabé






