Interesante charla entre Javier Ruiz San Miguel y Sonia Blanco en el podcast de esta última, Aspirante, en su entrega número 45, sobre el nuevo papel de los medios, el papel de la red en nuestra sociedad actual y la Ley Sinde, entre otras cosas.

¿Quién nos ha asegurado que sólo es sabrosa la comida menos saludable?
¿Y si cambiamos el chip?
Wear Beard es una especie de campaña anunciada en pegatinas callejeras que remiten a una web, como si se tratase de un viral. En ese sitio podemos leer un manifiesto que defiende que debemos llevar barba por ser nosotros mismos -contra las convenciones- y por otra cosa más, en relación a las mujeres, que no llego a entender. Lo que en definitiva podriamos considerar como una buena gráfica con un mensaje deficiente, aunque en conjunto se trate de una iniciativa excelente.

La calle principal de mi ciudad ha sufrido una penosa transformación. De ser una calle espectáculo, llena de atracciones callejeras, ha encontrarse llena de voluntarios de ONG -en la práctica comerciales- que te agobian aunque lleves los cascos puestos.
Así las cosas, se hecha de menos a muchos artistas que ya no se ponen, no se porqué, como aquel grupo de músicos gitanos rumanos que, con contrabajo incluido, llenaban de buen rollo la calle, o como el mimo que se disfrazaba de cenachero. Ese otro que se vestía de hombre periódico y se sentaba a leer. La señora que cantaba ópera o esa otra que se ponía a bailar frente a cualquier fuente de sonido que encontrara. Aparte de esos fijos, también encontrábamos de forma ocasional a algunos otros personajes curiosos como aquel chico que sentado en el suelo escribía en una máquina de escribir un guión para el que pedía monedas para poder acabarlo, o aquella chica australiana que jugaba partidas de ajedrez rápido con quien se atreviera a retarla.
Ahora apenas se ven artistas, desde hace dos años exponencialmente la calle se ha visto poblada de coñzos con petos de colores, comerciales de diversas ONGs que dan la vara a todo el que pasa para hacerlos socios. Me parece muy loable la labor que hacen están ONGs pero no estoy de acuerdo con estas técnicas abrasivas. El fin no justifica los medios, y esto es comparable a que te bombardeen tu buzón con spam a diario. Si tienes que pasar varias veces al día por esta calle, es especialmente molesto. A esto se suman los que cogen firmas para las cuestiones más peregrinas y que quieren mi DNI y firma para cuestiones que no conozco, de las que no tengo opinión y que en el fondo me dan igual.
Con la que está cayendo me imagino que tendremos que soportar esta situación durante tiempo, habrá que seguir diciendo varios nos al día y buscando, como agua de mayo, a algún artista callejero para que te alegre un momentín el día.
En las dos últimas semanas hemos presenciado nuevos cierres de medios, pero en esta ocasión no sólo se ha tratado de medios tradicionales, sino que uno de los medios digitales más interesantes, como era soitu.es nos ha dejado también. La crisis llega también a los medios digitales.
Esta situación de cierres de medios profesionales contrasta con el continuo crecimiento de lo que ha dado en llamar “periodismo ciudadano”, es decir blogs, afines y otras redes sociales de comunicadores amateur.
Ante esta situación no puedo sino hacerme bastantes preguntas, para las que no tengo solución: ¿Por qué se produce esta situación? ¿Están en crisis los medios profesionales? ¿El futuro de la comunicación está fuera del negocio de la comunicación tal y como lo conocemos hoy en día? ¿Qué conclusiones podríamos sacar de este movimiento?

Desde pequeño los maniquies despertaron mi curiosidad, y la verdad es que no se muy bien porqué. Nunca he dejado de fijarme cuando paso delante de un escaparate, un balcón o en un centro comercial sobre los diferentes modelos que con el paso del tiempo van amoldandose a las modas y tendencias del momento. Desde, en los ochenta, maniquies cuya cabeza era un cristal, para que el comprador se pudiese ver y hacerse una equivocada idea de como le quedaría el modelito, hasta los estándar blancos sin cabeza de los últimos años, se puede detectar a que época corresponden algunos de ellos.
Entre los maniquies que más han llamado mi atención en los últimos meses me quedaría con dos. La primera es sencillamente la maniquí más sexy que he visto nunca y ya mereció aquí un oportuno comentario. La segunda corresponde a una tienda de Buenos Aires y despertó mi curiosidad como rareza, y es que nunca había visto una maniquí con unos pechos tan grandes, al menos aquí en Europa es muy raro ver algo así. Pero me faltan datos para saber si allí es más frecuente (alguna más vi, pero porcentualmente eran muy pocas).

Estamos de acuerdo que en este país debe haber un cambio en el modelo productivo, con el agravante de que no se esté formando a todo los desempleados de ese sector en otras ocupaciones realmente sostenibles (tras la borrachera de hormigonera).
Estamos de acuerdo que invertir en investigación y desarrollo es más que necesario y más teniendo en cuenta el subdesarrollado que en este campo existe en España.
Por eso no podemos estar de acuerdo que, con la omnipresente justificación de la crisis económica, se reduzca un 15% la inversión en este campo.
Más info: La ciencia en España no necesita tijeras.

Esta famosa crisis en la que vivimos, ha demostrado claramente, que alguna gente vive fuera de control. Lo que le puede haber resultado curioso a alguno, es quienes eran.

De los creadores de “No vas a tener una casa en la puta vida” ahora “¿No vas a tener un curro en la puta vida?”








