número ocho | diciembre 2000 | web 32/36 AnteriorPortadaSiguiente

fanzines y "mass mierda"

   
 

Dentro del mundo de la comunicación, el fanzine se puede ver como un medio de alcance más bien limitado. Pero otros tienen una repercusión mayor: son los "mass mierda" (asquerosos medios de comunicación de masas). Tanto uno como los otros se asemejan en sus orígenes y vicisitudes: comenzaron como unos simples escritos en los que alguien comentaba noticias muy diversas, en un tono más que crítico (libelos y panfletos difamatorios).Esto llevó a la muerte por asfixia a muchos de ellos, gracias a los recortes en la libertad de expresión, mientras que otros tomaban un aire clandestino y se tornaban en símbolos y mártires de la libertad.

Con el paso del tiempo, los mierda fueron desarrollándose y ampliando su radio de influencia. A estas alturas, sus sucesores (prensa, radio y televisión) acaparan todas las fuentes de conocimiento (¿Cuánta gente dice " Eso es verdad porque lo han dicho en la tele" o "porque lo he leído por ahí"?). También podemos incluir en la lista a Internet, suma y superación de los anteriores. Así pues, los mass mierda se institucionalizan en los planos comunicativo y cognoscitivo del ser humano que se limita a seguir el esquema occidental, racional, utilitario y burgués. Otras vías de transmisión (oral, folklore, mito) y formas de conocimiento alternativas (intuición, imaginación, subconsciente) quedan relegadas al perímetro; sólo se les presta atención como mero divertimento o curiosidad estéril.

Por otro lado, la vida del fanzine no ha sido fácil. Tenido como un virus intruso en toda oficialidad social, permanece al acecho en la periferia cultural. Allí se mantendrá como un elemento desestabilizador de la civilización occidental.

Cambiando de tema, los mass mierda se caracterizan por la competencia y la competitividad. De ahí se deriva que la meta supone vender más que los demás y apartarlos. Por ello, hay que ser populista y comercial, y abarcar todo tipo de información (sociopolíticoeconómicultural, sucesos y varios). No sólo se comercializa con números (tiradas y audiencias), sino también con valores (quién dice la verdad y quien miente). Esto es la guerra mierdática (o mediática), debida casi enteramente a intereses socioeconómicos y políticos. Por su influencia, los mass mierda se tornan en poderosas instituciones que, llegado el caso, crean la verdad o la destruyen, causan guerras y odios injustificados, buscan víctimas y verdugos, movilizan o paralizan a las masas a su antojo, destituyen presidentes y derrocan gobiernos enteros: en efecto, representan el cuarto poder (los yankis piensan que la redactora jefe de la "prestigiosa" revista Time es más poderosa que la CIA y que Clinton).

Por el contrario, los rasgos que definen (o deberían definir) a todo fanzine son la resistencia y la solidaridad. La primera es doble: hay que resistir hasta el siguiente número, aferrándose para ello a algún contenido concreto (sobre todo, cultural; pero los hay tan heterogéneos que son más un "collage" que otra cosa); y también hay que resistir las embestidas de los mass mierda, que buscan futuros peones en los suburbios contraculturales, tentándolos con la venenosa manzana de la fama y la salida del anonimato. La solidaridad juega aquí un papel clave, es el "clan fanzinero", consistente en un apoyo mutuo, basado a su vez en un código no escrito pero respetado por todos. El fanzine debe (o debería) tomar las instituciones como el objeto de su implacable crítica. Sin embargo, la paradoja lo mata, pues una vez en el extrarradio se adopta un aire exclusivista del que no se puede librar. En ese sentido, los fanzines y las revistas literarias serían muy semejantes, pero no nos engañemos: las segundas si buscan el elitismo propio del intelectual, enfant terrible de la cultura oficial, mientras que los fanzines lo obtiene casi por la fuerza.

Visto todo esto, ¿qué motivos se esconden? Los mass mierda, como hemos dicho antes, se deben casi por entero a intereses y conflictos socioeconómicos y políticos. Esto provoca la guerra mierdática de ventas audiencias, verdades y mentiras, o la reducción al absurdo del relativismo moral (también llamado pragmatismo).

Sin embargo, los fanzines surgen del interés (contra) culturales, convirtiéndose en un vehículo de expresión para aquellos que se encuentran en el subsuelo cultural, los sin voz de la civilización. No obstante, el contenido ofrecido es parcial, pues surge sólo de la periferia, cuando lo ideal sería abarcarlo todo. Qué le vamos a hacer; en eso estamos.

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