| |

Dentro
del mundo de la comunicación, el fanzine se puede ver
como un medio de alcance más bien limitado. Pero otros
tienen una repercusión mayor: son los "mass mierda"
(asquerosos medios de comunicación de masas). Tanto uno
como los otros se asemejan en sus orígenes y vicisitudes:
comenzaron como unos simples escritos en los que alguien
comentaba noticias muy diversas, en un tono más que crítico
(libelos y panfletos difamatorios).Esto llevó a la muerte
por asfixia a muchos de ellos, gracias a los recortes
en la libertad de expresión, mientras que otros tomaban
un aire clandestino y se tornaban en símbolos y mártires
de la libertad.
Con
el paso del tiempo, los mierda fueron desarrollándose
y ampliando su radio de influencia. A estas alturas, sus
sucesores (prensa, radio y televisión) acaparan todas
las fuentes de conocimiento (¿Cuánta gente dice "
Eso es verdad porque lo han dicho en la tele" o "porque
lo he leído por ahí"?). También podemos incluir en
la lista a Internet, suma y superación de los anteriores.
Así pues, los mass mierda se institucionalizan en los
planos comunicativo y cognoscitivo del ser humano que
se limita a seguir el esquema occidental, racional, utilitario
y burgués. Otras vías de transmisión (oral, folklore,
mito) y formas de conocimiento alternativas (intuición,
imaginación, subconsciente) quedan relegadas al perímetro;
sólo se les presta atención como mero divertimento o curiosidad
estéril.
Por
otro lado, la vida del fanzine no ha sido fácil. Tenido
como un virus intruso en toda oficialidad social, permanece
al acecho en la periferia cultural. Allí se mantendrá
como un elemento desestabilizador de la civilización occidental.
Cambiando
de tema, los mass mierda se caracterizan por la competencia
y la competitividad. De ahí se deriva que la meta supone
vender más que los demás y apartarlos. Por ello, hay que
ser populista y comercial, y abarcar todo tipo de información
(sociopolíticoeconómicultural, sucesos y varios). No sólo
se comercializa con números (tiradas y audiencias), sino
también con valores (quién dice la verdad y quien miente).
Esto es la guerra mierdática (o mediática), debida casi
enteramente a intereses socioeconómicos y políticos. Por
su influencia, los mass mierda se tornan en poderosas
instituciones que, llegado el caso, crean la verdad o
la destruyen, causan guerras y odios injustificados, buscan
víctimas y verdugos, movilizan o paralizan a las masas
a su antojo, destituyen presidentes y derrocan gobiernos
enteros: en efecto, representan el cuarto poder (los yankis
piensan que la redactora jefe de la "prestigiosa"
revista Time es más poderosa que la CIA y que Clinton).
Por
el contrario, los rasgos que definen (o deberían definir)
a todo fanzine son la resistencia y la solidaridad. La
primera es doble: hay que resistir hasta el siguiente
número, aferrándose para ello a algún contenido concreto
(sobre todo, cultural; pero los hay tan heterogéneos que
son más un "collage" que otra cosa); y también
hay que resistir las embestidas de los mass mierda, que
buscan futuros peones en los suburbios contraculturales,
tentándolos con la venenosa manzana de la fama y la salida
del anonimato. La solidaridad juega aquí un papel clave,
es el "clan fanzinero", consistente en un apoyo
mutuo, basado a su vez en un código no escrito pero respetado
por todos. El fanzine debe (o debería) tomar las instituciones
como el objeto de su implacable crítica. Sin embargo,
la paradoja lo mata, pues una vez en el extrarradio se
adopta un aire exclusivista del que no se puede librar.
En ese sentido, los fanzines y las revistas literarias
serían muy semejantes, pero no nos engañemos: las segundas
si buscan el elitismo propio del intelectual, enfant
terrible de la cultura oficial, mientras que los fanzines
lo obtiene casi por la fuerza.
Visto
todo esto, ¿qué motivos se esconden? Los mass mierda,
como hemos dicho antes, se deben casi por entero a intereses
y conflictos socioeconómicos y políticos. Esto provoca
la guerra mierdática de ventas audiencias, verdades y
mentiras, o la reducción al absurdo del relativismo moral
(también llamado pragmatismo).
Sin
embargo, los fanzines surgen del interés (contra)
culturales, convirtiéndose en un vehículo de expresión
para aquellos que se encuentran en el subsuelo cultural,
los sin voz de la civilización. No obstante, el contenido
ofrecido es parcial, pues surge sólo de la periferia,
cuando lo ideal sería abarcarlo todo. Qué le vamos a hacer;
en eso estamos.
El
Koleguilla 
|