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Cansose
Dios del tedioso cielo y, decidiendo bajar a los infiernos,
precipitose con decisión contra el terrenal mundo, descubriendo
que era tan infernal como el mismísimo confín de los condenados
a padecer. Del impacto que supuso, amnésico quedó, olvidando
así su naturaleza divina y revelándosele una condición humana,
que aunque en poco fuera perfecta, en su aproximación vio
que era bueno, y pasó mañana y tarde el primer día entre
los hombres.
De
cuando Dios encontrose a ciertos seres de humana naturaleza
también, pero de una cierta tendencia promiscua y dañina
para los de su misma especie. Que en mucho abundaba. Y
en su ignorancia adquirida, también él se volvió un macarra,
permitiendo el malhechor hacerse muy popular y salir en
televisión como un héroe de las finanzas. Pasando mañana
y tarde del segundo día.
De
cuando Dios olvidó su misión, la de velar por las almas
perdidas de los hombres porque se echó a la bebida. Y
en su ciego estado, lo recuerdan por ahí por hacer inocente
uso de su poder, que algunos llaman "milagros",
convirtiendo el agua en vino. Y se cree un elegido del
todopoderoso,...
De
cuando en cuando se le ve en los conciertos de "Los
de San Bartolo" y en "lo más de lo más"
pidiendo papel, porque costo ya ha pillado y que por cierto
está de muerte... La heroína lo dejó porque él iba de
héroe y no lograba matar...
De
cuando Dios cuenta que le duele el corazón y que, en su
eterno latir, ya no lo hace acompasadamente sino en alocada
arritmia. Es que ahora tiene las venas atascadas, por
comer hamburguesas ya que olvidó como multiplicar panes
y peces. Y, aunque algunos le insisten en que los clone,
sigue empeñado en cazarlos, y casi se ahoga al intentar
andar sobre las aguas de un charco.
Ahora
le cuentan que los hombres podrán viajar a un planeta
llamado Marte, y que algunos han comprado incluso una
parcelilla allá, a través de una red, muy rara juraría
él. ¡Que lo crucifiquen de nuevo, y lo vuelvan a traicionar!,
ya se le negó más de tres veces el vagar como vagabundo,
por dar mala imagen a la ciudad que celebraba un "Gran"
evento. Y así acabó su tercer día.
De
cuando Dios se fue de putas y, como lo reclamaban, porque
según se hablaba lo hacía como un dios, por no hacerlas
el feo, accedió a echar una canita (no precisamente al
aire) por cierto. Y que en la prometida tormenta de sus
cuerpos se le antojaba que era más que costilla primigenia.
Ni comparable a los cuarenta días que pasó en el desierto
y a diablescas tentaciones. Viendo que era bueno pasó
mañana y tarde de su cuarto día.
De
cómo Dios, que llegó a "Yupi", invirtió en bolsa
por causa propia y se llevó la bolsa de todos porque su
causa era un fraude, y ya ni en el Vaticano apuestan por
su proyecto desfasado. Ahora apuestan por la telepredicación,
y "el poder de Dios" reluce como metal. Y pasó
mañana y tarde del quinto día.
De
cómo un tal Clinton, que metió la pata (y no con las que
se sostiene) en lo intimo de una becaria que ejercía en
su casa blanca. Y que, creyéndose Dios, a misilazos se
las anda con la tierra en que Dios hombre se hizo. Mientras
un tal Sadam, haciendo de Mahoma del siglo XX, proclama
la Guerra Santa y alienta a los suyos a dar la vida por
la libertad de su pueblo, como eternos mártires del poder
que los subyuga en tierra de nadie y de todos.
De
cuando Dios, queriendo hermanarse con el Diablo, se ha
quedado en primo, y pasa el resto de ciego en ciego. Y
ya no juega a los dados, porque ha descubierto el bingo,
en el que se le oye cantarlo cada dos por tres; y es que
se cree que es la canción de moda. Y pasa mañana y tarde
del sexto día.
De
cuando Dios, harto y estresado en el recién descubierto
infierno, en su séptimo día fue de turista a Egipto y,
quedándose "sobao", apareció en Nairobi, encontrando
pobreza en lugar de templos y miseria en vez de pirámides.
Y es que no recuerda que ya estuvo hace cientos de años
prometiendo nada por ofrendas. Ellos, que sueñan con el
paraíso de Occidente, ignoran que este lo usurpó el Demonio,
y que el único paraje virgen que queda es la fuerza interior
que aún poseen.
Ahora
se ha anunciado en una revista de contactos, buscando
a la diosa Venus, porque ya no cree en el monoteísmo,
y María Magdalena, que dejó el convento para irse con
él, ya no le da morbo. Con lo que, mientras llega su diosa,
viendo que "la cosa" va bien, se pasa el resto
del día siete de juerga, y el resto de la perpetuidad...
por los siglos de los siglos...
El
Coyote (Atos) 
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