número cuatro | agosto 1997 | papel 16-17/60 AnteriorPortadaSiguiente

Edición en papelEdición en papel

"Mi niño tiene un añito"

El primer año del fanzine El Virus Púrpura

Nacimos hace ahora un año y algo, en mayo del 96, y aunque lo hicimos echando toda la carne la asador (cosa que seguimos haciendo en cada número, pues no conocemos otra forma de trabajar), nadie parecía apostar un duro por nosotros. Nacimos en un achuchón y como todos los recién nacidos, en cueros, sin ropa con la que ocultar las vergüenzas, nada que adornara un poco, éramos hoscos, introvertidos y excesivamente personales, más como una válvula por la que dar libertad a presión a unas necesidades de expresión personal.

Ese número uno tuvo un padre, servidor, y un par de comadronas. Ya desde el primer momento avisamos de nuestras diferencias y marcamos un hito en la historia de los fanzines en Guadix, regalando por primera vez un cassette (la maqueta de la vaca sagrada del rock accitano La Viuda Negra) e intentando establecer un equilibrio entre temas tan dispares como cómic, música y literatura, algo nuevo en la comarca de Guadix (y diría que hasta en la provincia de Granada) aún hoy, un año después, la búsqueda de ese equilibrio es casi una obsesión.

Mi inexperiencia (aunque illo, principal colaborador de entonces, ya había co-editado el primer fanzine accitano Liberta-dex-presión, este se dedicaba por completo al cómic y tenía otra distribución) así como la apuesta audiovisual de acompañar con la maqueta, hizo que el producto final se encareciera demasiado, aún así y aunque costó vender la edición integra de ese número maldito (con la mitad de las páginas manuscritas y totalmente montado a fotocopias, tijeras y pegamento en barra) fue lo que yo llamaría un buen comienzo.

Lo del número dos fue casi un empeño, el número más difícil de El Virus Púrpura pero tal vez el más decisivo. La necesidad de expresión que llevara a alguien a arriesgar su dinero en un puñado de fotocopias ya estaba satisfecha. Lo que había ahora debía ser otro veneno. El caso es que con todo el escepticismo y la visión crítica que pude, me enfrenté a la idea de hacer el fanzine que me gustaría leer. El tres de septiembre del 96 el número dos estaba en la calle; éste buscó mucho la presentación, el diseño, la estética que mejoró increíblemente y descuidó el contenido, el fondo que sólo consiguió mantener el nivel ofrecido unos meses antes, sin mejorar. Además continuara con las maquetas no era factible, ahora íbamos a saber a quien le interesaba un fanzine global sin nada más. Bajamos precio y páginas, las empresas que mediante su publicidad nos apoyaban, aumentaron (algo que alguna gente no comprendía). El caso es que volvimos a lograr vender la edición y aprendí muchísimo.

El siguiente paso fue más reflexivo aún y se hizo esperar, tenía que digerir todo lo aprendido y aunque anunciado para octubre, no fue hasta marzo del 97 cuando el número tres vio la luz. Cambie todo lo que se debía cambiar, trabajamos duro y creo que mereció la pena. Para entonces la gente que quería colaborar en El Virus Púrpura había aumentado, David se involucró más. Aumentamos las páginas hasta cuarenta, aumentamos el nivel tanto en diseño como en contenidos y textos, y organizamos una fiesta y un concierto, e inauguramos la distribución en Granada capital. La edición, que doblaba en ejemplares puestos en la calle a los números anteriores, la fiesta y el concierto, los cómics y artículos, nuestra vuelta a los grupos locales y provinciales, así como una acertada portada hizo que este fanzine se agotara de la fiesta y después también la segunda edición, lo que impidió que este llegase a los puntos de venta en Guadix, y en Granada si llegase pero en una cantidad casi simbólica.

Así casi del tirón nos pusimos a trabajar en el número cuatro que inauguraría nuestro segundo año. El resultado lo debes juzgar tú; es esto que tienes delante: sesenta páginas repletas de información alternativa y entretenimiento, apostando por nuevos dibujantes granadinos y hablándote de grupos de los que se hablará y mucho. Ojalá este sea el primero de una larga lista de años, y ojalá que tú sigas confiando en nosotros. Intentaremos no defraudarte.

Mon Magan Ficha autor


© de los autores y del editor