número tres | marzo 1997 | papel 35/43 AnteriorPortadaSiguiente

Edición en papel

Válvula de escape

Rincón del porno

Introducirse en la visión de cine pornográfico es uno de los grandes placeres y, a la vez uno de los mayores tormentos que esperan a cualquier persona con ganas de conocer de verdad el verdadero mundo que se esconde tras el llamado "cine para adultos".

En este tipo de cine se busca y rebusca, hasta encontrar aquello que le haga pasar un buen rato, una película concreta, una actriz favorita o un actor que estimule y ponga a tono.

A partir de aquí llegan las decepciones y también las abundantes alegrías, porque el cine X es un género subjetivo donde el límite entre lo malo y lo bueno lo indica cada uno según sus gustos y preferencias.

La verdadera razón de ser del porno es el meter y sacar, la jodienda pura y dura, luego saldrá mejor o peor cuidada, la forma de narrarla, la fotografía, el vestuario, maquillaje o la dirección de actores. Pero que duda cabe que lo importante es la carne y el pescado, al igual que los disparos en una película del oeste, la sangre en el cine gore, los chistes en las comedias. Al contrario de lo que se piensa, no es un coto cerrado para personas más o menos viciosas o degeneradas. El porno no tiene posición social. Claro está que existen casos de drogas, prostitución y tráfico de menores. Pero al igual que en otras actividades como la política, el cine tradicional y la moda u otras que están igual de aceptadas.

Tampoco es perjudicial para el espectador. Las personas maduras deben distinguir entre realidad y ficción.

El porno que nació casi con el cine tradicional ha ido evolucionando. De su carácter clandestino ha pasado a mover miles de millones de dólares en todo el mundo (en los Estados Unidos, 1 de cada 3 películas comerciales es pornográfica).

El mayor tópico del cine X es que todas las películas son iguales. Falso. Esto sólo lo defienden los ignorantes. Acaso son todas las películas del oeste las mismas porque en ellas hay escenas de indios y vaqueros. Es cierto que al ser fácil y barato producir una película, se llega a saturar el mercado.

Pero al igual que en Hollywood existen grandes producciones, en el cine X también se encuentran grandes películas con abultados presupuestos, rodajes de exteriores, efectos especiales, etc.

Es cuestión de preocuparse por lo que se está viendo. Lo iremos descubriendo poco a poco en ocasiones futuras.

Black Adder Ficha autor


© de los autores y del editor