A pesar de la lección dada al gobierno con la
asistencia en masa de jóvenes a Galicia para
limpiar chapapote o a las calles españolas para
rechazar la guerra y la ley de calidad mientras nuestros
ministros se iban de caza y negaban ante las cámaras
de televisión que en Galicia hubiera algún
problema o que lo que Aznar ha defendido era la paz
(?), la premisa goebblesniana del "difama, que
algo queda" seguida por el Partido Popular y organismos
afines ideológicamente ha provocado que hasta
los propios jóvenes creamos que somos tontos,
borrachos e indisciplinados.
De la misma manera que se bajaron los pantalones con
la ley de extranjería al ser revocada en 10 de
sus 13 puntos por el Tribunal Supremo por inconstitucional,
con el "Decretazo" hecho por el "bien
de los trabajadores" rectificado y suprimido en
su totalidad por una Huelga General inexistente para
los grupos mediáticos afines al gobierno, la
nueva Ley de Calidad que se va fraguando mediante proyectos
de Decretos que se van cayendo y rectificando a través
de proyectos que dejan de serlo antes de entrar en vigor.
La Ley de Calidad, panacea de los milagros pedagógicos
y educativos surgidos de los más ilustres pensadores
y pedagogos de la historia de la educación (!),
acabará con los excesos de la permisiva LOGSE
ideada por el nefasto y negro gobierno socialista, que
no siendo bastante culpable de la entrada de miles de
inmigrantes y de la inseguridad ciudadana, abandonó
a la anarquía y a los amanerados psicopedagogos
la educación de nuestra juventud. Amén.
Potenciando la religión (asignatura evaluable)
y su alternativa también religiosa en la escuela
pública y laica; destinando el 70% del borrador
de memoria económica de la LOCE para la financiación
de la escuela privada, dejando las migajas del 17% para
la pública; insertando palabrería como
"el esfuerzo es el eje principal" (¿quién
lo dudaba?), léxico constitucionalista; cambiando
los decretos del currículo ya actualizados hace
un año; insertando la repetición como
máximo un año en cada curso de la ESO
y la promoción automática transcurrido
ese año (como ahora); creando itinerarios donde
alumnos elijan con dos años de anticipación
el camino que escogerían en bachillerato; sustituyendo
las adaptaciones curriculares, la atención personalizada
al alumno y la deseable disminución de la ratio
de alumnos por clase a 10-15 alumnos por una segregación
a los 12 años, se pretende arreglar las carencias
de la LOGSE.
Qué hay de nuevo en la LOCE si no es la propaganda
gubernamental y las ganas del profesorado popular al
profesorado de izquierdas. Qué nuevos enfoques
metodológicos y curriculares aporta a la educación
de los jóvenes. Qué cambios introduce
realmente en la LOGSE: avala la posibilidad de que haya
escuelas exclusivas para cada sexo, la creación
de IES especialistas en distintas modalidades a los
que se accederá por el expediente académico,
y ayuda de forma escandalosa a la educación concertada
religiosa con una partida presupuestaria desproporcionada
y con la sustitución del CAP por una fase como
profesor remunerado (!) en prácticas en centros
concertados.
¿Aún alguien cree que con estos mimbres
se van a corregir las deficiencias de la LOGSE y se
va a actuar por el bien de nuestros jóvenes,
o sólo va a servir de electoralismo al PP y a
sus intereses de clase?.