número quince | junio 2003 | web 18/19 AnteriorPortadaSiguiente

 

Nos han vendido
una moto
sin manillar ni ruedas

A pesar de la lección dada al gobierno con la asistencia en masa de jóvenes a Galicia para limpiar chapapote o a las calles españolas para rechazar la guerra y la ley de calidad mientras nuestros ministros se iban de caza y negaban ante las cámaras de televisión que en Galicia hubiera algún problema o que lo que Aznar ha defendido era la paz (?), la premisa goebblesniana del "difama, que algo queda" seguida por el Partido Popular y organismos afines ideológicamente ha provocado que hasta los propios jóvenes creamos que somos tontos, borrachos e indisciplinados.
De la misma manera que se bajaron los pantalones con la ley de extranjería al ser revocada en 10 de sus 13 puntos por el Tribunal Supremo por inconstitucional, con el "Decretazo" hecho por el "bien de los trabajadores" rectificado y suprimido en su totalidad por una Huelga General inexistente para los grupos mediáticos afines al gobierno, la nueva Ley de Calidad que se va fraguando mediante proyectos de Decretos que se van cayendo y rectificando a través de proyectos que dejan de serlo antes de entrar en vigor.
La Ley de Calidad, panacea de los milagros pedagógicos y educativos surgidos de los más ilustres pensadores y pedagogos de la historia de la educación (!), acabará con los excesos de la permisiva LOGSE ideada por el nefasto y negro gobierno socialista, que no siendo bastante culpable de la entrada de miles de inmigrantes y de la inseguridad ciudadana, abandonó a la anarquía y a los amanerados psicopedagogos la educación de nuestra juventud. Amén.

Potenciando la religión (asignatura evaluable) y su alternativa también religiosa en la escuela pública y laica; destinando el 70% del borrador de memoria económica de la LOCE para la financiación de la escuela privada, dejando las migajas del 17% para la pública; insertando palabrería como "el esfuerzo es el eje principal" (¿quién lo dudaba?), léxico constitucionalista; cambiando los decretos del currículo ya actualizados hace un año; insertando la repetición como máximo un año en cada curso de la ESO y la promoción automática transcurrido ese año (como ahora); creando itinerarios donde alumnos elijan con dos años de anticipación el camino que escogerían en bachillerato; sustituyendo las adaptaciones curriculares, la atención personalizada al alumno y la deseable disminución de la ratio de alumnos por clase a 10-15 alumnos por una segregación a los 12 años, se pretende arreglar las carencias de la LOGSE.

Qué hay de nuevo en la LOCE si no es la propaganda gubernamental y las ganas del profesorado popular al profesorado de izquierdas. Qué nuevos enfoques metodológicos y curriculares aporta a la educación de los jóvenes. Qué cambios introduce realmente en la LOGSE: avala la posibilidad de que haya escuelas exclusivas para cada sexo, la creación de IES especialistas en distintas modalidades a los que se accederá por el expediente académico, y ayuda de forma escandalosa a la educación concertada religiosa con una partida presupuestaria desproporcionada y con la sustitución del CAP por una fase como profesor remunerado (!) en prácticas en centros concertados.
¿Aún alguien cree que con estos mimbres se van a corregir las deficiencias de la LOGSE y se va a actuar por el bien de nuestros jóvenes, o sólo va a servir de electoralismo al PP y a sus intereses de clase?.

Antonio G. Soto Ficha autor


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