?Porque,
¿qué es lo malo sino lo bueno torturado por su propia hambre
y su propia sed??
El Profeta Khalil Gibran.
Malos
tiempos para la lírica, y para la libertad. Inmersos en
el ojo por ojo eterno, en la venganza infinita engendrada
por el odio mutuo. Cual daño colateral asistimos a los más
importantes recortes en las libertades y en los derechos
civiles desde hace siglos. En una nueva caza de brujas de
un mundo supeditado a los intereses de unos frente a otros;
el pensamiento único, la corrección política, los dictados
toman categoría de dogma de fe, por ambos bandos. Condenando
a la marginación más absoluta a cualquier discrepancia tanto
en la forma como en el fondo. A falta de una verdadera,
neutral y vinculante organización de naciones, son unos
los que dictan y todos los que obedecemos, olvidando que
la sangre tiene toda el mismo color, el color rojo de la
miseria humana; la que marca a los muertos entre héroes
y villanos, cuando clasificarlos es en sí la mayor villanía.
Pues los muertos, muertos son.
Mon
Magan 
editor malpensante