Sobre los momentos, y lo adecuado o no, de ellos


El otro dí­a coincidí­, en una zapaterí­a, con la Ministra de Cultura que iba de incógnito a comprarse también unos zapatos.
A lo mejor era un buen momento para acercarme y explicarle, en lo que tardan sus escoltas en entrar desde la puerta, porque es injusto que los cd’s que utilizo para mi trabajo o para guardar mis fotos tengan que pagar un canon a unos señores que parecen más interesados en ganar dinero que en defender los intereses de nadie, o porque será una catástrofe las patentes de software para la democratización de la tecnologí­a, y hasta que pagar por un préstamo en una biblioteca pública es una losa que la esquelética cultura de nuestro paí­s no va a soportar.
A lo mejor era una oportunidad única para todo ello, pero no lo hice. Al fin y al cabo, ella estaba en su tiempo libre.

Un comentario

Lo más probable es que no te hubiera hecho ni puto caso pero los que si te hubieran atendido “con seguridad” habrí­an sido sus gorilas.
Haberte hecho pasar por un dependiente de la tienda y haberle vendido los zapatos más feos e incómodos de la tienda!!

by lavecinadeltercero on 25/06/04 at 10:48 pm. Responder #

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